FAQs

SALUD VISUAL

En esta sección ponemos a tu disposición los conocimientos y nuesatra experiencia con información, consejos y sugerencias relacionadas con tu salud visual.

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Anomalías de la visión

  • Astigmatismo
    Defecto refractivo provocado porque la córnea no es esférica, sino que tiene diferente curvatura en sus meridianos. Provoca distorsión de la imagen tanto en visión lejana como próxima.
  • Presbicia
    Defecto refractivo que aparece generalmente a partir de los 45 años y provoca dificultad para enfocar de cerca. Se debe a una reducción del poder acomodativo y va aumentando de manera progresiva con la edad.
  • Estrabismo
    Los músculos específicos que controlan cada uno de los movimientos de nuestros ojos se denominan músculos extra-oculares. Reciben directa y simultáneamente órdenes de movimiento provenientes de nuestro cerebro para que los dos ojos se dirijan de manera coordinada hacia el objeto que quieren observar. Cuando esto no es posible porque uno o ambos ojos están desviados, entonces hablamos de estrabismo. Esta disfunción de la visión binocular provoca generalmente la supresión de una de las imágenes recibidas por el cerebro: la de uno de los dos ojos. Pero a esto se añade el riesgo de que el ojo menos utilizado se vuelva ambliope.
  • Ambliopía
    La ambliopía a menudo se denomina “ojo vago”. Se caracteriza por una diferencia de agudeza visual entre los dos ojos cuando están equipados con su corrección visual óptima. Existen diversas causas de ambliopía. Ambliopía estrábica: en caso de estrabismo la ambliopía se debe a un déficit prolongado de uso del ojo desviado. Ambliopía debida a una anisometropía: cuando existe una diferencia de corrección entre los dos ojos, el cerebro recibe dos imágenes diferentes. Una de estas imágenes está más borrosa que la otra. El cerebro solamente retendrá la imagen más nítida.
  • Miopía
    Defecto refractivo donde la imagen se crea por delante de la retina. Suele producirse porque el ojo tiene más potencia de la necesaria. Causa visión borrosa de todo lo que está lejos. No tiene por qué afectar a la visión cercana.
  • Hipermetropía
    Defecto de refracción donde la imagen se crea por detrás de la retina. Suele producirse porque el ojo no tiene potencia suficiente para enfocar la imagen y por tanto la vemos borrosa. Puede provocar visión borrosa en visión próxima y en visión lejana, según las dioptrías del paciente.

Buenos hábitos visuales

  • Buenos hábitos visuales
    Realizar ciertos gestos sencillos, de forma cotidiana, puede favorecer su salud visual:
    1. Siéntate con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.
    2. No apoyes la cabeza en la mano o en el brazo contrarios al escribir.
    3. Pestañea conscientemente cuando mires de cerca. Si sientes cansancio en los ojos haz el pestañeo más lento.
    4. Mira lo más lejos que puedas de vez en cuando para relajar los músculos de los ojos.
    5. Mueve los ojos de un objeto cercano a otro lejano varias veces para ejercitarlos.
    6. Es mejor leer con la luz del sol o, si no es posible, con muy buena iluminación. Mira lejos cada 10 minutos durante unos segundos.
    7. Si notas mucho cansancio ocular cubre los ojos cerrados con las manos ahuecadas. Hazlo durante dos minutos y notarás un gran alivio.
    8. Cuando mires no enfoques solo lo que estás mirando. Sé consciente de todo lo que hay alrededor. Por ejemplo, cuando estés viendo la televisión o en el ordenador.
    9. Cuando uses el ordenador toma las siguientes precauciones:
    10. Parpadea frecuentemente, asegurando que el párpado superior llega a tocar al inferior. El mejor parpadeo es el lento, mira lejos de vez en cuando.
    11. Si es posible levántate cada 20 minutos y mira un minuto por la ventana.
    12. Utiliza un filtro para protegerte de la radiación.
    13. Baja lo máximo posible el brillo del monitor.
    14. Configura el sistema operativo y el navegador de internet para que muestre fondo oscuro y letras claras.
    15. Salpica tus ojos con agua con frecuencia si estás mucho tiempo ante el ordenador, para descargarlos de la tensión eléctrica positiva que están soportando.
    16. Si es posible abre la ventana mientras uses el ordenador ya que el ambiente se carga de iones positivos que perjudican la vista y la salud.
    17. Observa el movimiento relativo de los objetos y las 3 dimensiones. Cuando tú te mueves, todo se mueve. Las sensaciones de movimiento y profundidad se perciben a través de la retina. En tu retina solo hay formas y colores. Los nombres y los símbolos los pone la mente, añadiendo tensión.
    18. Los ojos necesitan descanso. Procura dormir un mínimo de 8 horas diarias.

Cuidado de las gafas

  • Cuidado de las gafas.
    1. No utilices pañuelos de celulosa para limpiar tus gafas. Recomendamos el uso de gamuzas limpiadoras para el mantenimiento diario.
    2. Recuerda siempre humedecer los cristales antes de limpiarlos. Esto evitará que las partículas residuales de polvo puedan rallar el cristal.
    3. No utilices detergentes caseros para limpiar tus gafas ya que pueden dañar la superficie del cristal.
    4. Al limpiar tus gafas, sujétalas por el aro del cristal que estás limpiando para evitar tensiones en la montura.
    5. Deja las gafas siempre boca arriba para evitar posibles rayadas en los cristales.
    6. Siempre que sea posible, guarda tus gafas en su funda. Las protegerás a la vez que evitas posibles roturas, rayadas o acumulación de polvo.
    7. Intenta sacar las gafas del estuche con las dos manos para evitar posibles desajustes.
    8. Evita llevar las gafas puestas al aplicarte lacas o colonias, ya que estos productos pueden dañar el material de la montura.
    9. No dejes las gafas cerca de una fuente de calor si su montura o cristales son de material plástico.

La visión y los niños

  • La hipermetropía en los niños
    La hipermetropía con frecuencia está presente desde que nacemos debido al menor tamaño de nuestros ojos. Cuando estos terminan su desarrollo desaparece la hipermetropía. Muchas personas tienen hipermetropías inferiores a 1 dioptría y mantienen una buena visión hasta que comienzan los signos de envejecimiento. Debido a la elasticidad que tienen los ojos infantiles, hay muchos casos en los que la hipermetropía puede pasar inadvertida en los reconocimientos escolares rutinarios, y es la observación de los padres y profesores la que puede revelar el problema. En caso de tener familiares con este problema refractivo, tenemos mayor probabilidad de padecerla.
  • ¿Cómo detectar problemas visuales en los niños?
    Si observamos que el niño tiene ciertos comportamientos o manías cuando tiene que distinguir algo de lejos o de cerca, es posible que presente un problema de agudeza visual. Algunos de estos hábitos nos pueden indicar que nuestro hijo no ve correctamente:
    1. Se pega mucho al texto. Cuando el niño tiene dificultades para ver de cerca, suele acercarse demasiado el libro o el papel para poder leer y distinguir la escritura.
    2. Adopta posiciones extrañas con la cabeza de forma mantenida. Se trata de hábitos posturales que se realizan de manera inconsciente para tratar de enfocar mejor las imágenes.
    3. Carece de buen criterio a la hora de elegir los colores. Si observamos que al pintar o colorear sus combinaciones cromáticas son poco acertadas, quizás estemos ante un problema de daltonismo.
    4. Deja de prestar atención. Las dificultades visuales pueden hacer que el niño pierda el interés por la lectura, los juegos o las explicaciones porque se cansa.
    5. Se pega mucho a la pantalla del ordenador. Puede ser debido a problemas visuales a media o corta distancia.
    6. Adquiere posturas viciadas al escribir. Estos malos hábitos posturales pueden indicar una falta de agudeza visual y se adoptan de manera habitual e inconsciente para tratar de enfocar y ver mejor.
    Estar atentos a estas señales es fundamental tanto para los padres como para los educadores. En la fase de aprendizaje y muy especialmente cuando los niños empiezan con la lectura y la escritura, sus avances pueden verse muy penalizados por problemas

Lentillas

  • Colocar y retirar lentillas
    1. Insertar la lente de contacto. Al acercar la lente de contacto al ojo, siempre debes mantener abierto tu otro ojo, fijando la mirada en el espejo para facilitar la manipulación. Con una mano: - Coloca la lente en la yema del dedo índice, asegurándote de que esté seco. - Con el dedo corazón desliza hacia abajo el párpado inferior. Con la otra mano: - Utiliza el dedo índice para levantar el párpado superior.
    2. Colocar la lente: - Inserta la lente de contacto en tu ojo, realizando un ligero movimiento circular con tu dedo, para eliminar burbujas de aire entre la lente y el ojo, asegurando su correcta inserción. - Si la lente no se centra automáticamente tras varios parpadeos, con el ojo abierto, desplaza con cuidado la lente hasta colocarla en su lugar empujándola con el borde del párpado (utiliza el dedo como guía)
    3. Retirar la lente: Recuerda siempre que debe mantener abierto el otro ojo, fijando la mirada en el espejo, para facilitar la retirada de tu lente de contacto. Con una mano: - Utiliza el dedo índice para levantar el párpado superior. Con la otra mano: - Con el dedo corazón, desliza el párpado inferior hacia abajo. - Pon tus dedos índice y pulgar sobre la lente, cerrándolos suavemente, facilitando así que la lente se desprenda de su ojo, quedando retenida entre tus dedos.
    4. Consejos generales: - Debes lavarte las manos, limpiarlas y secarlas adecuadamente antes de manipular las lentes de contacto. - Se recomienda usar un jabón que no tenga aceites, lociones o fragancias. - Debes secarte las manos con una toalla sin pelusas. - Utiliza las yemas de los dedos para manipular las lentes (evita tocar las lentes con las uñas u objetos afilados). - Comprueba que la lente esté limpia y no esté dañada. - Asegúrate de que la lente está del “derecho” antes de insertarla en tu ojo. - Antes de insertar la lente de contacto, aclárala con solución con el fin de eliminar cualquier resto de residuos.
  • Dudas sobre lentillas
    1. ¿Qué tipo de lente de contacto es la más recomendable? Esto varía en función del problema visual del usuario. Existen lentes desechables de uso diario, quincenal, mensual o anual y nuestros profesionales siempre te aconsejarán la que mejor se adapta a tus necesidades.
    2. ¿Cuánto tardaré en adaptarme a mis lentes de contacto? Las lentillas desechables son muy cómodas. La mayoría de los usuarios se adaptan en un par de horas. Algunos necesitan un poco más, pero generalmente no más de un par de días.
    3. ¿Son seguras las lentes de contacto? Totalmente, no obstante debemos seguir la buena praxis que le detalle su óptico de referencia, la mayoría de las personas pueden usar lentes de contacto sin complicaciones. El no abandono de las lentes de contacto depende de si se siguen adecuadamente las recomendaciones y las instrucciones de su especialista.
    4. ¿Pueden perderse las lentes detrás de mis ojos? No. El interior de los párpados y la porción blanca del ojo están recubiertos por una membrana fina pero resistente, llamada membrana conjuntiva. Las lentes no pueden atravesarla. Sin embargo, las lentes de contacto pueden deslizarse debajo de los párpados o desplazarse. Si esto ocurre, intenta mirar en la dirección de la lente para que vuelva a su posición correcta. Si utilizas lentes de contacto blandas, éstas tenderán a centrarse automáticamente en la córnea.
    5. Si al ponerme las lentes de contacto, observo alguna molestia, ¿qué debo hacer? Retírala y observa si tiene alguna alteración. Comprueba si te la has puesto del revés. Si, a pesar de todo, las molestias persisten no te las pongas y acude a tu Óptico – Optometrista.
    6. ¿Puedo ponerme una lente de contacto cuando tenga una pequeña rotura? Nunca, aunque sea por poco tiempo. Las pequeñas roturas en las lentes de contacto, pueden provocar lesiones muy importantes en el ojo, aunque la visión sea perfecta.
    7. ¿Por qué a veces noto más mis lentes de contacto cuando leo o cuando estoy delante del ordenador? Nuestro ritmo habitual de parpadeo es de unas 22 veces por minuto. Cuando leemos, lo reducimos a 10/12 veces por minuto y en el ordenador puede que solo parpadeemos hasta 7 veces por minuto. Esta disminución provoca que la lente de contacto se seque, lo que puede ocasionar molestias y mala calidad de la visión. Debemos aumentar nuestro ritmo de parpadeo o usar lágrimas artificiales.
    8. ¿Qué puede ocurrir si duermo con las lentes de contacto puestas? Nuestra salud ocular se podrá ver afectada con lesiones en la córnea al no recibir oxígeno suficiente que pueden afectar a nuestra visión e incluso imposibilitar el uso de lentes de contacto en el futuro. Solo algunas lentes de contacto disponen de las propiedades que permiten dormir con ellas, como nuestras lentes de contacto Multilens Silicone con las que podrás dormir hasta 29 días.
    9. ¿Qué precaución debo tener con los cosméticos, la laca y las colonias? Las lentes deben ponerse antes de maquillar los ojos, y retirarlas antes de desmaquillarse. Durante la aplicación de la laca, los ojos deben permanecer cerrados. Si alguna “micro gota” de laca o colonia afecta a la suprficie de la lente de contacto, esta quedará inservible, afectando a la salud ocular.
    10. ¿Puedo bañarme con mis lentes de contacto? No es recomendable bañarse con lentes de contacto, puesto que nuestros ojos se irritan con más facilidad. Debemos extremar estas precauciones cuando nos bañemos en los ríos, lagos, pantanos, etc., donde existe mucho más riesgo de contaminación de las aguas por su estancamiento. Para evitar riesgos de pérdida y aumentar la seguridad, es conveniente usar gafas de natación. Como otra opción, ahora existen gafas de natación con graduación que nos permiten prescindir de las lentillas y bañarnos en cualquier agua de forma segura. Descúbrelas aquí.
    11. ¿Qué precauciones debo tener al ducharme, con mis lentes de contacto? No mirar directamente al cabezal de la ducha para evitar perder las lentes de contacto. Estar con los ojos cerrados cuando el agua pase por la cara con el fin de evitar que el jabón se introduzca en los ojos y nos escuezan. Está totalmente desaconsejado llevar lentes de contacto cuando estemos en una sauna, debido a que nos puede provocar alteraciones en la salud ocular.
    12. ¿Puedo humedecer las lentes de contacto con agua del grifo? Nunca debemos aclarar las lentes de contacto con agua del grifo. Menos aún con nuestra “saliva”, puesto que además de deteriorar la lente, corremos el riesgo de crear importantes problemas para nuestra salud ocular.
    13. ¿Puede afectar el embarazo al uso de lentes de contacto? ¿Y los medicamentos? Durante la gestación se producen importantes cambios hormonales que afectan al metabolismo. En algunos casos estas alteraciones pueden provocar algún tipo de intolerancia en el uso de las lentes de contacto, al igual que puede ocurrir con la ingesta de algunos medicamentos. No dudes en consultar a tu Óptico – Optometrista ante cualquier anormalidad.
    14. ¿Puedo cambiar las soluciones que uso para el mantenimiento de mis lentes de contacto? Nunca debe cambiar el sistema de mantenimiento que le ha sido indicado por su Óptico-Optometrista sin su consentimiento previo. Las soluciones de mantenimiento, aunque pueda parecer que tiene finalidades similares, están compuestas por productos químicos bactericidas, neutralizantes y conservantes que pueden afectar al material de las lentes y al metabolismo del ojo.
    15. ¿Se rompen las lentes de contacto con facilidad? Se estima que el número de roturas de las lentes de contacto está por debajo del 1%. La mayoría de estas roturas se producen en el momento de la manipulación al retirarlas, debido a “pellizcos” con las uñas o enganches al insertarlas en el estuche porta lentes.
    16. ¿Existe un límite de años para seguir usando con éxito lentes de contacto? La mayoría de las personas que no pueden seguir usando lentes de contacto con éxito, es debido a que no han seguido las normas básicas de uso y mantenimiento de sus lentes de contacto, además de los oportunos controles de su Óptico-Optometrista.
    17. ¿Qué me puede ocurrir si uso mis lentes de contacto desechables más veces de las indicadas? Las lentes desechables tienen un ciclo de vida eficaz que proporciona seguridad para nuestra salud ocular. Si prolongamos los usos debemos asumir el alto riesgo de rechazo y, por tanto, de seguir usando lentes de contacto a medio y largo plazo, además de posibles alteraciones crónicas de nuestra salud ocular.
    18. ¿Puedo reutilizar la solución del estuche de mis lentes de contacto más de un día? Nunca reutilice de nuevo la solución que se encuentra en el estuche. Utilice solución nueva cada vez que se quite las lentes. La efectividad del desinfectante de la solución es limitada en el tiempo.

Libros electrónicos o Tablet

  • Libros electrónicos o Tablet
    Los libros electrónicos y las tablets han llegado a nuestras vidas para quedarse y cada vez más son quienes se suman a la lectura digital. Pero ¿puede ser dañino para la vista? Los nuevos terminales de lectura digital tienen pantallas de tinta electrónica (e-ink), que no emiten luz, por lo que son más suaves para la vista, prometiendo ser “de fácil lectura para nuestros ojos” y de “igual apariencia y capacidad de lectura que la de un libro convencional”. Los estudios médicos dicen que leer en las actuales e-books no es en sí mismo algo perjudicial para la vista, pero sin duda hay que prevenir y saber utilizarlos para una correcta salud visual. Te sugerimos 7 consejos básicos para un uso saludable de los nuevos terminales:
    1. No lo utilices cuando te encuentre demasiado cansado. Para conservar la salud visual es bueno que los ojos tengan un trabajo adecuado, ni demasiado poco, ni demasiado intenso. Se puede leer libros en cualquier formato, siempre que no se tenga ninguna anomalía que lo dificulte o impida.
    2. Evita los reflejos de la luz sobre la pantalla o una exposición excesiva a sistemas activos de luz. Los e-boocks cuentan con pantallas de tinta electrónica que no emiten luz. Sin embargo, existen modelos que pueden retro iluminarse y que cuentan con un sistema activo de emisión, tal y como lo hacen los portátiles, el ordenador de mesa o la televisión. El uso de estos sistemas se suma al consumo diario que hacemos del resto de terminales, aumentando los riesgos sobre nuestra vista. La iluminación tiene que ser uniforme, utilizando una luz ambiental de 250lx y una luz de trabajo de 500lx; la luz de trabajo debe ser colocada evitando generar sombras.
    3. Utilízalos a una distancia adecuada. Se establece que la distancia correcta es de 35 a 40 centímetros. Además, en la mayoría de terminales es posible fijar un tipo de letra adecuado a cada usuario de manera que se evite una aproximación excesiva por dificultad en la lectura.
    4. Evita la sequedad ocular mediante sencillos parpadeos. Sin darnos cuenta podemos estar forzando nuestra vista, en especial cuando contamos con entornos de lectura “enriquecidos” (incluye vídeo, fotos, interacción, etc.) que captan de forma muy intensa nuestra atención.
    5. Realiza pausas de relajación ocular. Es aconsejable realizar pausas de cinco minutos por cada hora de lectura, apartando la mirada de la pantalla y enfocando “de lejos” para que descansen los músculos del ojo.
    6. Gestiona de forma inteligente su exposición global. Si bien todas las pantallas son adecuadas para un usuario que no cuente con predisposición a tener fatiga visual o problemas en su salud ocular, es bien cierto que las pantallas de plasma cuentan con mayor calidad de contraste, realismo en los colores y mejores ángulos de visión. Lo ideal es combinar este tipo de soportes con un tiempo adecuado de exposición; no es lo mismo su uso después de una maratoniana jornada de ordenador, que cuando venimos de pasar una jornada de relax en el campo.
    7. Es importante revisar anualmente nuestra vista. Pasar una revisión anual por un profesional del cuidado de la visión demostrará si la persona está preparada para realizar con efectividad las demandas que exige la lectura en soporte digital. Además de detectar posibles problemas en cualquier otro ámbito.

Visión y conducción

  • Visión y conducción
    La conducción de vehículos es un acto complejo y peligroso en el que entran en juego múltiples factores, siendo la vista el más importante de todos. El 90% de la información que recibimos al conducir nos llega a través de la vista, de ahí que las condiciones visuales sean determinantes para un buen rendimiento como conductor, y guardan relación con la accidentalidad por fallo humano. Para conducir se requiere una visión de calidad más que de cantidad. La calidad viene determinada por un correcto equilibrio entre los distintos aspectos que integran la función visual: agudeza visual, visión de profundidad, campo visual, adaptación a los cambios luminosos, visión de colores y movilidad ocular. Y la cantidad por la agudeza visual. Todas aquellas alteraciones o enfermedades que produzcan una disminución o la falta de uno o más de estos aspectos dará lugar a una visión más pobre y de inferior calidad por lo que estos conductores pueden tener más dificultad a la hora de calcular distancias, velocidad y a la hora de conducir en determinadas condiciones extremas (fatiga y/o conducción nocturna).
    1. Las edades y la conducción. El envejecimiento visual se produce a partir de los 45 años y es importante a partir de los 65 (disminuye la agudeza visual, la visión de profundidad, el campo visual, la adaptación a la oscuridad, tienen mayor sensibilidad al deslumbramiento, mayor dificultad para conducir por la noche y precisan mayor intensidad de luz para ver bien). Además, con la edad, pueden aparecer alteraciones o enfermedades visuales y generales que deterioren la capacidad visual.
    2. Las enfermedades de la vista (cataratas, glaucoma, retinopatías, etc.) o las generales (diabetes o hipertensión arterial) que deterioran la capacidad visual no conllevan siempre la pérdida del carnet, dependiendo ello del estado y del control de la enfermedad. Estas enfermedades pueden evolucionar hacia la ceguera. Solo el control periódico podrá detectar a tiempo cualquier cambio y poder efectuarse el tratamiento adecuado para estacionar o incluso revertir la enfermedad. La pérdida de visión brusca es fácilmente perceptible por la persona, pero la pérdida progresiva no, puede pasar desapercibida y ser demasiado tarde cuando se detecte.
    3. La conducción nocturna. En la conducción nocturna se producen accidentes más numerosos y más graves que los que se producen durante el día. Esto implica que la conducción nocturna requiere tener mejor visión y que sea de buena calidad. La agudeza visual en condiciones de poca luz baja un 20%, esto se agravará aún más si presenta alguna alteración visual añadida (glaucoma, retinopatías, miopías severas, cataratas, etc.)
    4. La fatiga ocular y la conducción. La fatiga ocular está relacionada con los defectos de refracción (miope, hipermétrope y sobre todo en el de tipo astigmático), también con los trastornos de la movilidad ocular (forias, estrabismo, nistagmus, etc.), con la sequedad ocular que se manifiesta tras un tiempo variable de conducción, con la velocidad, con la conducción nocturna, tráfico intenso y con el consumo de tabaco, alcohol, medicamentos y drogas. Se manifiesta por una disminución del parpadeo, lo que da lugar a una sensación de picor, quemazón y la necesidad de restregarse los ojos, siendo este último signo premonitorio de somnolencia.
    5. Consejos: No esperes a que te caduque el permiso de conducir para revisarte la vista. Si usas gafas graduadas, lleva siempre la graduación correcta, los cristales limpios y sin ralladuras, gafas de repuesto y revísate cada año o cada dos años por tu oftalmólogo. Que tenga pocas dioptrías no significa que no las necesites para conducir. Usa gafas de sol para protegerte de los rayos solares. Cómpralas en establecimientos especializados, con un grado de filtro no muy alto ya que si no, en penumbra o en un túnel, no tendrás buena visión. El color gris sirve para todos los conductores, el verde preferentemente para hipermétropes y el marrón para miopes o personas sin defecto visual. Si tienes alguna alteración o enfermedad visual (como una agudeza visual inferior a la normal "límite", cataratas, glaucoma, alteraciones retinianas), procura conducir por autopistas o autovías, aumenta la distancia de seguridad, disminuye la velocidad, procura no hacer viajes largos, descansa cada hora de viaje y procura no conducir en situaciones con escasa luminosidad (amanecer, anochecer o durante la noche). Contrólate la vista cada año o cada seis meses. Si observas cambios visuales (como ver borroso, ver mejor de cerca que antes, que se le cansa la vista "fatiga", que te deslumbras más por la noche, que ves peor por la noche, al anochecer o al amanecer, que ves aros luminosos alrededor de los faros de los coches o focos luminosos), hazte revisar la vista por un oftalmólogo. Si has sido operado (de miopía, hipermetropía, astigmatismo, cataratas, glaucoma, etc.), no conduzcas hasta que tu oftalmólogo te lo indique y evita conducir por la noche durante algún tiempo. Las personas que sufran trastornos en la visión de color deben aumentar las precauciones en caso de niebla, lluvia... y aumentar la distancia de seguridad ya que pueden no percibir bien las luces traseras de frenado, sobre todo si son muy oscuras o están sucias. Pueden alterar también la visión de color los gases de la combustión del motor, exceso de alcohol y tabaco, algunos medicamentos y drogas. Prevén la fatiga ocular aumentando el ritmo de parpadeo, sobre todo si usas lentillas. Evita las corrientes de aire de las ventanas. Usa el aire acondicionado con moderación. No fumes dentro del coche. Evita conducir de noche, con tráfico intenso y situaciones estresantes. Evita conducir sin gafas de sol en días muy soleados o en zonas de playa o de nieve. Si sientes la necesidad de restregarte los ojos o de cerrarlos para que te descansen, para el coche y descansa o duerme un rato. Evita la conducción nocturna sobre todo si tienes glaucoma y si tienes más de 65 años, miopía, cataratas o después de ser operado de problemas visuales y durante un tiempo prudencial. Los parabrisas teñidos y la utilización de gafas coloreadas son perjudiciales para la función visual durante la conducción nocturna. Lleva los faros bien nivelados y limpios. Si conduces habitualmente de noche o tienes más de 60 años aumenta el consumo de vitamina A en tu dieta (zanahoria, lechuga, espinacas, naranjas, mandarinas, melón, plátanos, pescado y aceite de maíz, etc.) Para evitar el deslumbramiento lleva limpio y sin ralladuras el parabrisas y las gafas si usas. Procurando conducir por la noche si usas lentes de contacto, tras haber sido operado de (cataratas, miopía, hipermetropía, astigmatismo), si tienes cataratas o eres miope. Conduce a la velocidad adecuada. La velocidad disminuye el campo visual considerablemente (se estrecha), precisa de mayor atención y concentración y aparece antes la fatiga ocular y el cansancio. Usa el cinturón de seguridad, así evitarás en caso de accidente las lesiones oculares.